odontopediatria
ODONTOLOGÍA PEDIÁTRICA

Es la especialidad que trata la atención odontológica de los niños (aproximadamente hasta los 12 años).

Prestar un servicio odontológico en un niño es muy diferente que atender a un adulto. Los niños necesitan mucha motivación, de alguna manera hay que atenderlos jugando, tratando que la visita al odontólogo no sea para nada traumática.

Nuestros médicos dentales se especializan en el óptimo cuidado de los dientes de niños y adolecentes para garantizar un correcto desarrollo dental y para prevenir futuros procedimientos. En nuestros consultorios de odontología pediátrica los pequeños se van habituando lentamente a los instrumentos dentales para asegurar que las próximas visitas al odontólogo sean agradables y placenteras.

En Open´dental no sólo nos enfocamos en brindarles la mejor odontología pediátrica a sus hijos, sino también hablamos con los padres para aconsejarlos y enseñarles sobre la importancia de la salud integral desde la primera infancia de sus hijos, y nos enfocamos en la importancia de mantener siempre una excelente salud oral para evitar futuras intervenciones. Realizamos un diagnóstico detallado de la salud oral de sus hijos, teniendo en cuenta los hábitos alimenticios, dieta y riesgos cariogénicos para detectar oportunamente problemas relacionados con la dentadura y poder así, solucionarlos a la menor brevedad posible.

Existen diferencias entre los tratamientos para niños y adultos. Para ello existe la odontopediatría.

PRINCIPALES TRATAMIENTOS

Los selladores de fisuras son unos materiales plásticos que se aplican a las superficies masticatorias de las muelas y premolares impidiendo la entrada de gérmenes y partículas de comida que causan la caries dental. Cabe mencionar, que de cada 5 caries, 4 de ellas se encuentran en estas superficies masticatorias.  Las muelas se “pican” fácilmente porque las superficies masticatorias tienen grietas y fisuras rugosas que atrapan literalmente los gérmenes causantes de la caries. Los niños deben de obtener selladores en las muelas permanentes tan pronto hayan erupcionado por completo en la boca (generalmente entre los 6-7 años de edad).

Posteriormente, deben de sellarse los segundos molares permanentes que salen a los 12 años de edad. Pudiera ser que los molares temporales o de leche requieran de selladores, sobre todo si tienen grietas profundas que ameriten su uso. Sellar un diente es mucho más ecomómico que “tapar” una muela con caries. Poner selladores en muelas sanas hoy, le ahorrará dinero mañana ya que se evitará que la muelas se “piquen.”  Los selladores pueden durar hasta 10 años con una sola aplicación.

Una forma severa de caries que presentan los infantes y niños pequeños, es aquella causada por el uso frecuente del biberón. La exposición contínua y frecuente a leche (incluyendo la leche materna), jugos u otros líquidos endulzados incluyendo el té, ocasiona un deterioro rápido y severo de los dientes del bebé o niños pequeños. Los azúcares en estos líquidos son usados como fuente de energía por las bacterias que se encuentran en la placa bacteriana. Las bacterias a su vez, producen ácidos que atacan el esmalte de los dientes. Cada vez que su hijo/a toma un líquido que contiene azúcares, los ácidos atacan sus dientes por lo menos durante 20 minutos.

Después de varios de esos ataques, puede que aparezca la caries dental. Todos los tipos de azúcares, incluyendo aquellos encontrados en la leche, fórmula, jugos de fruta y líquidos azucarados, pueden causar que las bacterias de la placa bacteriana produzcan ácidos. Sin embargo, no es sólo lo que usted pone en el biberón de su bebé lo que causa la boca de biberón, sino cuán a menudo y por cuánto tiempo los dientes del niño están expuestos a ácidos causantes de deterioro. Es por eso que ofrecerle a su niño un biberón que contenga esos líquidos varias veces al día como calmante, no es una buena idea. Es por eso que permitir que su niño se duerma con un biberón durante la siesta o de noche, puede causar gran daño a los dientes del niño. Durante el sueño, el flujo de saliva disminuye, permitiendo que los líquidos del biberón se acumulen alrededor de los dientes del niño por largos periodos de tiempo.

CÓMO PREVENIR LA BOCA DE BIBERÓN

Algunas veces, los padres no se dan cuenta que los dientes de un bebé son susceptibles al deterioro tan pronto como aparecen en la boca. Cuando se nota el deterioro, puede que sea muy tarde para salvar los dientes del niño.

Usted puede evitar que suceda esto a los dientes de su niño aprendiendo cómo protegerlos:

  • Después de cada comida limpie los dientes y encías del niño con un trapo húmedo o una gasa para quitar la placa bacteriana. Continúe esta práctica hasta que la mayoría de los dientes de leche hayan erupcionado. Entonces, comience a cepillar y a usar el hilo dental.
  • Nunca deje que su hijo/a se duerma con un biberón que contenga leche, fórmula, jugos de fruta o líquidos azucarados, incluyendo el té.
  • Si su niño necesita un calmante entre comidas, en la noche o durante las siestas, llene un biberón con agua simple o bien déle un chupón limpio recomendado por su dentista o pediatra. Nunca le dé un chupón con miel.
  • Evite llenar el biberón de su niño con líquidos tales como agua con azúcar, gelatina dulce o refrescos.
  • Asegúrese de que su niño tome el fluoruro necesario para tener dientes resistentes al deterioro.  Si el agua de su comunidad no contiene la cantidad apropiada de fluoruro, pregúntele a su odontopediatra en qué forma su niño debería recibir el fluoruro.
  • Empiece las visitas al odontopediatra al año de edad y continúelas regularmente cada 6 meses.